lunes, 11 de noviembre de 2013

"El Cantor de jazz", por Rocío Poyatos Saavedra


El Cantor de Jazz, de 1927, está considerada como la primera película sonora. Pero, ¿por qué? Ahora lo vamos a ver.
Jack, hijo de una familia de judíos, es enseñado a cantar por su padre, cantor de sinagoga, con el fin de que la tradición familiar continúe, pues Jack sería la 61 generación de la familia en cantar en sinagogas.
El rumbo de Jackie va por otro lado. Prefiere cantar música ligera, y esto su padre no lo permite. Tanto es el caso, que Jack siendo todavía un niño, canta en el Muller’s bar-café y es sorprendido por un amigo de la familia. Este va rápido en busca del padre, que cuando llega al local, lo saca de una oreja. ¿Qué música se oye aquí? Pues bien, cantando el niño se escucha la melodía cantada por él de una canción ligera, acompañado por un piano que se ve en la imagen. La música es diegética, hasta cuando entra el padre de Jack, que comienza a sonar una gran orquesta sinfónica. Pero, ¿y el piano? El tañedor del instrumento hace que la función en el local no decaiga, y él sigue tocando, pero no suena el piano. Pasa de ser una música diegética a extradiegética (por la orquesta sinfónica) y “pseudodiegética” (palabra inventada) (por el piano que vemos que se está tocando pero no está sonando).
El niño sigue teniendo claro que quiere dedicarse al mundillo del espectáculo y decide irse de casa. Pasan los años, y a Jack no le va nada mal, vemos como aparece en el local Coffee Dan’s (San Francisco). ¡Y aquí es cuando comienza el cine sonoro! Se escuchan efectos sonoros (aplausos, sobre todo) y vemos cómo suelta algunas palabras dentro de la canción. Esto lo hacían por medio del vitaphone, que permitía grabar el sonido encima de la película.
Pero lo sonoro acaba pronto (hasta nuevo aviso). Volvemos al mudo si seguimos viendo la película.
En ese loca, Jack conoce a Mary Dale, persona que le llevará al mundillo de Broadway.
Jack vuelve a casa de sus padres y se encuentra con su madre. Esta parte es el clímax de la película para mi gusto, por lo que sucede, que ahora explicaré. Jack se pone al piano y su madre al lado escuchando cantar a su hijo Blues Skies (Irving berlin). Volvemos al cine sonoro de nuevo. Aquí. Jack le hace preguntas a su madre, y vemos cómo se crea un diálogo entre los dos personajes (más que diálogo podríamos llamarlo monólogo, porque la madre sólo le responde con monosílabos). Aquí vemos cómo cambiarán los actores frente al nuevo cine sonoro: la actriz (Eugenie Besserer) parece del cine mudo, y Jack parece de principios del cine sonoro. Vemos cómo se enfrentan lo antiguo con lo nuevo. Acaba esta escena, y de nuevo acaba lo sonoro.
Este es uno de los motivos por lo que considero a esta escena el clímax de la película. Pero hay otro motivo: cuando entra el padre en escena, podemos observar el silencio que se extiende de unos 10 segundos. Es el primer gran silencio cinematográfico y dura lo suficiente para crear en el espectador la angustia que los personajes están soportando. Es una parte muy importante de la película este también, porque de nuevo vuelve a echar el padre al hijo de casa.
Continúa la película, y el padre cae enfermo desde que apareció y se volvió a ir su hijo de casa. Débil, no puede cantar en la sinagoga el día de la Expiación. Casualmente coincide con el debut en Broadway de Jack, y el amigo de la familia va en su busca para que sustituya a su padre en la sinagoga. Él se niega, pero al ensayo general acuden su madre y el amigo  para convencerlo ella se da cuenta que Jack pertenece al mundo del espectáculo cuando canta Mother of Mine, y que no va a cantar en la sinagoga en el lugar de su padre. Pero Jack sorprendentemente vuelve a casa para ver a su padre, que está  ya en la más triste agonía. Mary y el productor de Broadway van en su búsqueda, Jack se niega, y amenazan al protagonista diciéndole que va a perder su carrera.
El espectáculo de Broadway se cancela, y él canta en el templo Yom Kippur la canción Kol Nidrei. Su padre lo escucha cantar (paso de música diegética a extradiegética) y grita que ha recuperado a su hijo, y muere en paz. Este podría considerarse desde mi punto de vista el segundo gran clímax de la película, por el argumento.
El espectáculo de Broadway se estrena al día siguiente, y vemos a Jack cantar My Mammy, escena (de nuevo sonoro) son la que acaba la película.
Esta película, considerada como la 1º película sonora (por la Warner), tiene muy poco material como película sonora. Es mucho más muda que sonora, en su totalidad. La música que se escucha en la película es una combinación de música popular con música hebraica, sobre todo. Se utilizó el sistema vitaphone para agregar el sonido al film. El director de la película, Alan Crosland, contó con Louis Silvers, para la música de la misma. El se dedico a elegir la mejor música para cada momento, haciendo un popurrí de las combinaciones ya citadas.

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