lunes, 11 de noviembre de 2013

"Casablanca", por Verónica Rojo


Dirección: Michael Curtiz
Producción: Hal B. Wallis
Guión: Julius J. y Philip G Epstein, Howard Koch.
Música: Max Steiner
Fotografía: Arthur Edeson
Reparto: Humphrey Bogart, Ingrid Bergman,
Paul Henreid, Claude Rains, Conrad Veidt
País: Estados Unidos
Año: 1942
Productora: Warner Bross
Casablanca es uno de los grandes clásicos de la historia del cine que, en un principio,  sólo iba a constituir un rodaje más en la producción de la Warner Bros, un melodrama, como tantos otros, con una historia de amor en un ambiente de guerra. Fueron las circunstancias del cine que llegara a la cumbre, gracias al público, incluyendo a Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, que se convirtieron en mitos. Así, Casablanca ganó tres Oscar: mejor película, mejor director y mejor guión adaptado, y cinco nominaciones: mejor actor, mejor actor de reparto, mejor fotografía, mejor montaje y mejor banda sonora.
Casablanca transcurre en un contexto cargado de política, en una época en la que se había desencadenado la Segunda Guerra Mundial y miles de refugiados esperan en Casablanca la oportunidad de viajar a América. Rick es el cínico dueño del Rick’s Café americain, que vive ocultando su pasado, mostrando un aspecto de tipo duro e insensible, pero que ha sido herido por una mujer, Ilsa, la preciosa mujer de uno de los líderes de la Resistencia, la cual le partió el corazón.
Max Steiner comienza su obra en “blanco y negro” sobre los créditos iniciales y un gran mapa del mundo, mezclando su música con el tema de la Marsellesa, el himno nacional francés y con otros elementos musicales más “exóticos” para situarnos en la Francia ocupada, en el norte de África, elementos que tomará como punto de partida para elaborarlos y desarrollarlos, de principio a fin. Steiner nos guía con su orquesta para introducirnos en esta historia, con una partitura constante, apenas dejando hueco a los silencios, de tal modo que, inmersos en la película, a veces nos olvidemos que está ahí. En esta obra, muestra los letimotiven o temas que permiten al espectador permanecer delante de la pantalla, como el momento en que suena As time goes bye sobre el piano en el momento en que una voz dice “play it, Sam”, es cuando Steiner nos atrapa, recogiendo de esa música “ligera” un tema de amor que nos embriagará durante toda la película, porque es la clave de la historia, y el compositor vienés consigue que nos olvidemos del resto de las canciones que interpreta Sam en el local de Rick, una música ligera que tiene su efecto haciendo más real una narración inventada, pero que no es comparable con los sonidos que el compositor vienés ha creado para que sean escuchados en una en una sala de cine.
Tal vez Steiner, siendo jefe de departamento dentro del sistema de estudios de Hollywood en la Warner Bros, hizo otras bandas sonoras que marcaron, pero con Casablanca consiguió la nominación al Oscar en el año 1942.
Y quizás no sea la mejor película de la historia, pero logró ganarse el respeto de todos.

"Casablanca", por Álvaro Flores Coleto


Casablanca es una de esas míticas películas de la historia del cine, pero ¿por qué? Al igual que otros mitos, poca gente la ha visto alguna vez, lo que de ella se dice poco tiene que ver con su propia realidad y, según mi percepción, se han ido generando una serie de historias y de leyendas en torno a este film…poco fiables.

Con una narración sencilla y un argumento interesante y fácil de seguir, sorprende en primer lugar que el guión fuera escrito a la par que se iba produciendo la grabación. Un montaje casi 100% contínuo, sin complicaciones de ningún tipo y con una buena interpretación por parte de los actores hace de los 102 minutos del film un momento agradable, ya que no solo podemos verlo con afán documentalista, sino que su argumento tiene una validez clásica imperecedera, es decir: nos podemos entretener en comprender la película tanto como una actual, no es un mero visionado con el único interés de acercarte fríamente a la historia del género cinematográfico.

El argumento es sencillo pero tenso, una tensión que se aguanta bien y no convierte al momento en lento y desesperante. Me refiero a una historia de amor pasado y que parece que vuelve pero ya no es posible, todo ha cambiado y la vida de cada cual anda por senderos muy diferentes. La tensión es la que se palpa cuando los personajes de Bogart e Ingrid Bergman se encuentran por primera vez en Casablanca: se nota, se siente una cierta tensión cuando hablan del tema porque ellos saben lo que ocurrió y, en ese momento, el espectador está situado en una tercera persona cotilla como nunca que ansía conocer qué es lo que ocurrió hace unos años en París. Esa es la tensión que hace que el argumento se aguante continuamente, ya que en el momento en el que todo es mostrado, la película avanza inexorablemente a su propio final, un final que guarda otro momento de tensión: ¿se irá el señor Blaine con su amor platónico Ilsa Lund? ¿Delatarán a Víctor Laszlo? Nada de nada: Laszlo se irá con la que es su mujer porque así lo quiere Blaine; ella tiene que seguir con su vida, pero probablemente nunca olvidarán aquellos felices días prebélicos en París.

Entrando al contexto hablamos de una situación, en general, bastante compleja: nos situamos en la ciudad marroquí de Casablanca, en este momento perteneciente a Francia, que está empezando a ser invadida por la Alemania nazi. Allí irán refugiados galos con la única intención de ir de paso para llegar a Lisboa y coger un vuelo hacia los Estados Unidos. Pero a pesar de todo, allí las relaciones entre franceses y alemanes son, relativamente, cordiales. Esto es un polvorín a punto de estallar, cosa que nunca sucede ya que el capitán francés Louis Renault dispone y aplica la ley según le interese a él mismo. Solo tengo alabanzas hacia este marco que hace entrever las problemáticas nacionales del momento en un lugar colonial, lo que le da a la película un toque exótico muy destacable e incluso necesario.

La parte musical corresponde al ingenio y habilidad compositiva de Max Steiner, uno de los padres de la música cinematográfica. De origen europeo, Steiner llega a los EE.UU. en 1914 para trabajar en diversos espectáculos, llegando al cine en 1929 (RKO). Luego pasaría a la Warner Bros., donde realizaría, entre otras muchas, la música de Casablanca. En este caso, se trata de una música de gran sinfonismo, con diversos temas que se repiten de cuando en cuando a modo de leitmotiven. Una característica principal muy destacable es que se trata de una música llamada “partitura río”: nunca cesa el hecho musical, casi en todos los minutos de la película está presente la música de alguna manera, con algún cambio de instrumentación con son simples toques, siempre presente pero siempre abscondita. Esta es otra de sus características: su imperceptibilidad, salvo en los momentos de las canciones: abundantes y variopintas. Sin embargo, vemos algunos elementos ligeramente chirriantes, como el hecho que dentro del café, al encontrarse en otra sala “sin música”, se puede escuchar directamente la música sinfónica sin que se oiga de fondo, a modo de música diegética que proviene de Sam y su piano. No obstante, destacar el elemento arabizante de la música al comienzo para establecer claramente en el lugar en el que sucede la acción. También se recurre frecuentemente a motivos de La Marsellesa que indica la pertenencia patriótica, así como el elemento lucha de contrarios a través del canto del himno alemán y el francés en un extraño duelo musical que, argumentalmente, va mucho más allá.

Como conclusión, solo puedo recomendar la película a tantos y tantos como en alguna ocasión han dicho “tócala otra vez, Sam” y no saben ni que proviene de Casablanca, porque probablemente se lleven un chasco con una película de los 40 que tiene un discurso cinematográfico tan actual como hoy día pero con 70 años más, con un argumento para nada carcamal y con una música exuberante.

"El Cantor de jazz", por Rocío Poyatos Saavedra


El Cantor de Jazz, de 1927, está considerada como la primera película sonora. Pero, ¿por qué? Ahora lo vamos a ver.
Jack, hijo de una familia de judíos, es enseñado a cantar por su padre, cantor de sinagoga, con el fin de que la tradición familiar continúe, pues Jack sería la 61 generación de la familia en cantar en sinagogas.
El rumbo de Jackie va por otro lado. Prefiere cantar música ligera, y esto su padre no lo permite. Tanto es el caso, que Jack siendo todavía un niño, canta en el Muller’s bar-café y es sorprendido por un amigo de la familia. Este va rápido en busca del padre, que cuando llega al local, lo saca de una oreja. ¿Qué música se oye aquí? Pues bien, cantando el niño se escucha la melodía cantada por él de una canción ligera, acompañado por un piano que se ve en la imagen. La música es diegética, hasta cuando entra el padre de Jack, que comienza a sonar una gran orquesta sinfónica. Pero, ¿y el piano? El tañedor del instrumento hace que la función en el local no decaiga, y él sigue tocando, pero no suena el piano. Pasa de ser una música diegética a extradiegética (por la orquesta sinfónica) y “pseudodiegética” (palabra inventada) (por el piano que vemos que se está tocando pero no está sonando).
El niño sigue teniendo claro que quiere dedicarse al mundillo del espectáculo y decide irse de casa. Pasan los años, y a Jack no le va nada mal, vemos como aparece en el local Coffee Dan’s (San Francisco). ¡Y aquí es cuando comienza el cine sonoro! Se escuchan efectos sonoros (aplausos, sobre todo) y vemos cómo suelta algunas palabras dentro de la canción. Esto lo hacían por medio del vitaphone, que permitía grabar el sonido encima de la película.
Pero lo sonoro acaba pronto (hasta nuevo aviso). Volvemos al mudo si seguimos viendo la película.
En ese loca, Jack conoce a Mary Dale, persona que le llevará al mundillo de Broadway.
Jack vuelve a casa de sus padres y se encuentra con su madre. Esta parte es el clímax de la película para mi gusto, por lo que sucede, que ahora explicaré. Jack se pone al piano y su madre al lado escuchando cantar a su hijo Blues Skies (Irving berlin). Volvemos al cine sonoro de nuevo. Aquí. Jack le hace preguntas a su madre, y vemos cómo se crea un diálogo entre los dos personajes (más que diálogo podríamos llamarlo monólogo, porque la madre sólo le responde con monosílabos). Aquí vemos cómo cambiarán los actores frente al nuevo cine sonoro: la actriz (Eugenie Besserer) parece del cine mudo, y Jack parece de principios del cine sonoro. Vemos cómo se enfrentan lo antiguo con lo nuevo. Acaba esta escena, y de nuevo acaba lo sonoro.
Este es uno de los motivos por lo que considero a esta escena el clímax de la película. Pero hay otro motivo: cuando entra el padre en escena, podemos observar el silencio que se extiende de unos 10 segundos. Es el primer gran silencio cinematográfico y dura lo suficiente para crear en el espectador la angustia que los personajes están soportando. Es una parte muy importante de la película este también, porque de nuevo vuelve a echar el padre al hijo de casa.
Continúa la película, y el padre cae enfermo desde que apareció y se volvió a ir su hijo de casa. Débil, no puede cantar en la sinagoga el día de la Expiación. Casualmente coincide con el debut en Broadway de Jack, y el amigo de la familia va en su busca para que sustituya a su padre en la sinagoga. Él se niega, pero al ensayo general acuden su madre y el amigo  para convencerlo ella se da cuenta que Jack pertenece al mundo del espectáculo cuando canta Mother of Mine, y que no va a cantar en la sinagoga en el lugar de su padre. Pero Jack sorprendentemente vuelve a casa para ver a su padre, que está  ya en la más triste agonía. Mary y el productor de Broadway van en su búsqueda, Jack se niega, y amenazan al protagonista diciéndole que va a perder su carrera.
El espectáculo de Broadway se cancela, y él canta en el templo Yom Kippur la canción Kol Nidrei. Su padre lo escucha cantar (paso de música diegética a extradiegética) y grita que ha recuperado a su hijo, y muere en paz. Este podría considerarse desde mi punto de vista el segundo gran clímax de la película, por el argumento.
El espectáculo de Broadway se estrena al día siguiente, y vemos a Jack cantar My Mammy, escena (de nuevo sonoro) son la que acaba la película.
Esta película, considerada como la 1º película sonora (por la Warner), tiene muy poco material como película sonora. Es mucho más muda que sonora, en su totalidad. La música que se escucha en la película es una combinación de música popular con música hebraica, sobre todo. Se utilizó el sistema vitaphone para agregar el sonido al film. El director de la película, Alan Crosland, contó con Louis Silvers, para la música de la misma. El se dedico a elegir la mejor música para cada momento, haciendo un popurrí de las combinaciones ya citadas.

"El cantor de Jazz", por Mª Pilar Martín Madrid


            Considerada como la primera película sonora, El cantor de jazz es todo un hito en la historia del cine, y su influencia en posteriores producciones es, sin duda, enorme. Producida por la Warner Bros, dirigida por Alan Crosland y estrenada el 6 de octubre de 1927, supone un punto de referencia imprescindible en la evolución del lenguaje audiovisual.
            El padre de Jackie es un rabino judío que desea que su hijo continúe con la tradición familiar y se convierta en la sexta generación de rabinos de la familia Rabinowitz. Sin embargo, las aspiraciones de Jackie (Al Jonson) son otras. Al enterarse de que su hijo está cantando en un café, el Rabino Rabinowitz entra en cólera. Con los lloros de su madre y el rechazo de su padre, Jackie abandona su casa para intentar convertirse en lo que sueña ser: un cantor de jazz. La historia da un salto temporal y encontramos ya a Jackie convertido en un hombre y, nuevamente, cantando en un café, aunque esta vez como un personaje ya conocido entre el público. Allí se encuentra con Mary Dale, con quien entabla una amistad y comienza a trabajar, consiguiendo grandes éxitos. En un momento de gran fama le ofrecen la que puede ser la oportunidad de su vida: cantar en un espectáculo de Broadway, lo que le supone volver a su Nueva York natal. Al llegar, Jackie no duda en visitar a su familia. Su madre, con quien se ha carteado durante todos esos años, lo recibe con gran alegría, y Jackie interpreta para ella una canción que cantará en su nuevo espectáculo. Las cosas cambian cuando llega el Rabino, quien sigue rechazando a su hijo, por lo que Jackie se tiene que marchar de la casa. Días después el Rabino cae muy enfermo, de manera que le va a ser imposible cantar en el Día de la Expiación, uno de los días más importantes del calendario judío. Su madre le pide a Jackie que vuelva a casa y sea él quien cante, asegurando que ese es el deseo de su padre, y que es posible que, si así lo hace, la salud del Rabino mejore. La ceremonia y el estreno del espectáculo de Broadway son a la misma hora, por lo que Jackie se enfrenta ante el problema de decidir qué debe hacer. De esta manera se plantea en la persona de Jackie el debate entre “el querer” y “el deber”, entre uno mismo y la familia, entre las aspiraciones personales o el bien de otros, que debe de resolver de la mejor manera posible.
            A pesar de contener el primer diálogo sonoro de la historia del cine, lo cierto es que El cantor de jazz oscila entre lo sonoro y lo mudo. El uso de intertítulos en la mayoría de los diálogos y escenas, así como el uso de una “música de fondo”, extradiegética y sin ningún tipo de sincronización nos refieren al cine mudo. No obstante, el uso del sistema vitaphone, la sincronización de las canciones, la presencia de escenas con música diegética e incluso el uso del silencio como elemento cinematográfico nos acercan a las técnicas del cine sonoro que se desarrollara en los años siguientes. El escaso desarrollo de dichas técnicas provoca que en algunas escenas de la película se produzcan errores de sincronía entre la imagen y el sonido.
            El cantor de jazz fue un punto de referencia clave para directores y productores en los años venideros. El éxito de las canciones utilizadas en la película provocó que en toda obra cinematográfica se buscara una excusa para que el protagonista o algún otro personaje apareciese cantando, hecho que sería muy criticado posteriormente por algunos compositores y críticos. Nos encontramos, por tanto, ante una de las películas más importantes de los años 20 y, en general, de toda la historia del cine, que contribuye con elementos propios a un desarrollo audiovisual que llega hasta nuestros días.

"El cantor de jazz", por Cristina López Gómez

Título: El cantor de Jazz ( The Jazz Singer)

Director: Alan Crosland
Producción: Jack Warner

Música: Louis Silvers

Protagonistas: Al Jolson, May McAvoy y Warner Oland

Fecha de estreno: 6 de Octubre de 1927 en Estados Unidos

Comentario:

El Cantor de Jazz se estrenó en 1927, año en el cual la historia del cine cambiaría por completo ya que se marcaría un antes y un después con este largometraje al introducir por primera vez diálogos sonoros, es decir, estaban ante el nacimiento del cine sonoro. 
Esto se consiguió gracias al uso del sistema sonoro ``Vitaphone´´ que permitiría el cambio radical en el cine. 



Partamos de la trama en sí: este largometraje con sonido se basa en una obra musical para teatro interpretada por el actor y cantante George Jessel que en el año 1925 tuvo un gran éxito en Brodway y que dos años después la Warner Bros con Al Jolson como protagonista decidió llevar a la gran pantalla.
El cantor de Jazz nos cuenta la historia de Jakie Rabinowitz un niño apasionado de la música que se encuentra con la negativa de su padre al querer ser cantor de jazz ya que su padre, un cantor judío ultraortodoxo, quiere que siga sus pasos religiosos. 
Siendo un niño Jakie se va a Los Ángeles a hacer lo que más le gusta y le vemos reaparecer en pantalla con unos cuantos años de más en el Coffee Dan´s de San Francisco ( escena en la cual el cine sonoro hace su aparición por primera vez). En este lugar es donde encuentra Mary Dale, una actriz que le ayudará a conseguir el éxito aunque al final el protagonista se verá ante una elección moral entre su éxito y el perdón de su padre. ¿ Cuál es la elección final de Jakie? Tendréis que ver la película para descubrirlo.
Durante la mayor parte de la película la acción descrita anteriormente, transcurre de una forma muy lineal, excepto al principio que si que vemos que hay un montaje paralelo que nos muestra lo que hace Jakie mientras su padre canta en la Sinagoga.

Pero comencemos a hablar un poco más de la importancia de la película. En realidad aunque se considere la primera película sonora de la historia no lo es así en su totalidad o al menos no debemos considerarla al igual que hoy consideramos una película sonora. Partimos de la base de que la estructura corresponde a una película muda ya que como en estas películas la actuación de los personajes ( en muchos casos forzada con grandes gestos y expresiones) se ve reforzada por los diálogos que aparecen escritos en la pantalla, por lo tanto los diálogos principalmente aparecen escritos en pantalla.

Realmente las únicas palabras que se escuchan suceden durante los números musicales  y es en uno de estos números musicales en el cual escuchamos las primeras palabras que convirtieron el cine mudo en el cine sonoro. Estas fueron ``Wait a minute, wait a minute. You ain´t heard nothing yet´´ que sugieren casi  un mensaje para los espectadores ya que estas palabras parecieron presagiar lo que pasaría con el cine sonoro después.



De los diálogos podemos destacar la conversación que tiene Jakie con su madre , en la cual él está sentado al piano tocando mientras le dice todo lo que pretende regalarle cuando triunfe en el mundo del espectáculo. Jakie ,encarnado por Al Jolson ,destaca en su interpretación , no sólo en este momento sino durante toda la película ya que vemos su faceta de cine mudo con grandes expresiones pero su adaptación al cine sonoro es perfecta. Por otro lado la madre , encarnada por una actriz de cine mudo, actúa como si estuviera dentro del cine silente , con grandes expresiones y uso de monosílabos que dan pie a que Jakie siga hablando. 



Justo para terminar esta escena vemos aparecer al padre por la puerta y le escuchamos decir ``Stop´´ es entonces cuando la música deja de sonar y la película pasa a tener de nuevo la estructura del cine mudo. Además se crea el primer silencio cinematográfico, así el ``stop´´ del padre parecen haber parado al mundo por completo y escuchamos un silencio estrepitoso durante unos segundos que se hacen incluso largos y en los cuales se puede casi sentir la tensión del momento.
Esto se considera el primer silencio cinematográfico ya que tiene intención de tal , además como ya sabemos el cine silente nunca fue tal ya que la música siempre acompañaba al cine e incluso ya se había comenzado a introducir efectos sonoros como por ejemplo había hecho un año antes Alan Crosland con los choques de espadas o el sonido de las campanas en Don Juan. Estos efectos sonoros también están presentes en el Cantor de Jazz como por ejemplo en el ruido del bar y los aplausos tras las actuaciones.



La música que nos encontramos es de estilo sinfónico pero en general también nos encontramos  música de ``jazz´´ aunque entendida como música popular o ligera que poco o nada tiene que ver con el significado que se le dio más tarde a la palabra. Esta contraposición entre la música religiosa y música popular  es el reflejo de la dicotomía moral a la que se enfrenta el protagonista: el éxito con la música popular o la tradición con la música religiosa.  En este sentido vemos que se comienzan a utilizar los códigos musicales, por ejemplo al aparecer un personaje judío se usa una música que poco a  poco en parte a causa del cine hemos ido asociando a esa determinada característica racial. Es más , viendo la música con algo general en el largometraje podemos afirmar  que da estabilidad a las escenas y es en sí el hilo conductor que marca la diferencia entre los dos mundos representados.

Dentro del aspecto musical aparecen una serie de incongruencias al terminarse las partes del sonoro. Por ejemplo en los primeros minutos de película Jakie aparece subido a un escenario cantando una canción con un pianista, pero cuando el padre llega y se lleva al niño podemos escuchar sonidos de instrumentos orquestales aunque sigue siendo música diegética y sabemos que sólo hay un pianista en la escena. En general el problema viene con el paso de la música diegética ( del vitaphone) a la música extradiegética( del sistema mudo). A su favor diré que este paso de diegético a extradiegético aparece claramente cuando el niño pasa a recoger el retrato de su madre antes de escaparse  y en ese momento creo que la música hace un papel fundamental y ha sido usada de forma muy producente.

En conclusión diré que a mi parecer a pesar de tener ciertos errores, este largometraje tiene muy merecida su fama como primera película sonora de la historia.  Además para los músicos debe ser un orgullo ya que la música es la que da pie a escuchar las primeras palabras en la gran pantalla. 
Sin más que comentar ,sólo queda mi recomendación para que todo aquel al que le guste el cine , vea como este arte comenzó a ser lo que hoy entendemos como tal.


Grado en Historia y ciencias de la música